Recordando el potencial del arte: reflexionando sobre nuestro entorno y probando nuevas técnicas

Recordando el potencial del arte: reflexionando sobre nuestro entorno y probando nuevas técnicas

Antes de correr uno debe aprender a caminar, y antes de esto debemos saber el potencial de nuestras piernas y adquirir destreza y fuerza con ellas. Con el arte pasa algo igual. Hemos automatizado el uso de lápices, colores, pinceles de tal manera, que hemos perdido la capacidad de analizar y probar estos materiales y buscar de su potencial como medio de expresión, e incluso desde pequeños nos han inducido a utilizar unos pocos materiales en perjuicio de otros.

La tinta china es un material de grandes posibilidades. Quizás desaparece del uso de técnicas que vemos en niños de primaria por su aparente falta de potencial (sólo blanco y negro), o por la dificultad que entraña su uso, amén de su capacidad para generar manchas difíciles de quitar. Pero precisamente ese lenguaje de blanco y negro y las diferentes formas a las que nos obliga la tinta en cuanto al uso del pincel se refiere, convierten esta técnica en una buena forma de practicar la creatividad en cuanto al estudio de los materiales.

En este sentido, los protagonistas del proyecto realizaron en esta jornada una serie de ejercicios para indagar en el potencial expresivo de la tinta y su posterior uso en trabajos donde los niños pudieron hacer un primer “visionado mental” de su barrio. Recordando sus plantas y recreado las mismas según su propia percepción.