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ORGANIZAMOS UNA TÓMBOLA

ORGANIZAMOS UNA TÓMBOLA

Uno de los objetivos primordiales de Barrios consistió desde un principio en sacar la actividad del CAAM del museo y hacer del arte un vehículo no sólo de contemplación y reflexión dentro de salas de exposición sino de actuación para un propósito concreto. Por ello elegimos dos ámbitos de la ciudad como referente con el que trabajar, los barrios de San Cristóbal y el Polvorín, y dentro de ellos dos grupos de niños de dos asociaciones para trabajar con ellos su creatividad y esa falta de prejuicios que acompaña a la infancia.

Todos los talleres y actividades que desarrollamos desde noviembre generaron un cúmulo de objetos fruto de la observación, la reflexión y la búsqueda de la identidad del entorno propio, que ahora hemos recopilado para darles un discurso y con él, generar una exposición, de manera que empezamos saliendo del museo y terminamos volviendo a él, pero con semanas de experiencia compartida sobre las posibilidades del arte como un elemento de concienciación sobre el cuidado de nuestro barrio trabajando ideas como la solidaridad o el reciclaje.

A este respecto, el pasado 10 de mayo una de las salas y uno de los patios del edificio de la calle de los Balcones del CAAM albergó nuestro encuentro final del proyecto Barrios: la sala se preparó para montar una exposición con una selección de objetos creados por los niños durante todo este tiempo en torno a un discurso vertebrado: una parte hablaba de la visión conjunta del barrio, a través de un plano realizado a modo de collage uniendo partes de planos creados en su día por los niños. Una segunda parte la conformó una instalación realizada a base de tetrabriks donde se recreaba un cúmulo de edificios en diferentes planos algunos de los cuales estaban adornados por plantas. La tercera parte hablaba de la visión de uno mismo a través de autorretratos que los niños se hicieron en su día utilizando tinta china.

El patio albergó la tómbola. Un lugar que normalmente vertebra diferentes espacios del CAAM se convirtió para la ocasión en una sala de exposiciones al aire libre con todo tipo de piezas dispuestas en las paredes o sobre mesas (cuadros, tazas y botellas decoradas, un gran mural decorado con flores, etc..) presididas por dos espacios principales con una función concreta: recoger para ese día alimentos no perecederos que los asistentes a la tómbola cambiaron por las creaciones artísticas hasta recoger más de 250 kg. que fueron destinados al almacén de alimentos de la Asociación de Vecinos de la Vega de San José. Asistidos por monitores del proyecto, los niños del Polvorín y San Cristóbal se encargaron de recibir a los asistentes al acto, recoger y almacenar los alimentos y aconsejar a todos a la hora de intercambiar la comida por las diferentes creaciones que en su día fueron hechas por ellos mismos.

El evento tuvo incluso un preludio en forma de concierto dentro de las salas del CAAM protagonizado por Barrios Orquestados, un proyecto pedagógico que trabaja con diferentes niños y barrios de Las Palmas a través de la creación de una orquesta con instrumentos de cuerda frotada.