HISTORIA DE UNA SILLA DE RUEDAS…

HISTORIA DE UNA SILLA DE RUEDAS…

HISTORIA DE UNA SILLA DE RUEDAS…

Desde el principio, Barrios ha querido trabajar dos cuestiones: la versatilidad del arte en cuanto a sus objetivos (ornamento, creación de una identidad, elemento para reflexionar sobre nosotros mismos y nuestra situación en el mundo) y sobre todo la capacidad de los niños con los que estamos trabajando para erigirse en partícipes activos del proyecto, usando el arte para generar los objetivos propuestos por Barrios.

El uso del arte implica pasar por una serie de fases que forman parte del esquema de aprendizaje y comunicación del ser humano. Observamos algo que nos llama la atención, pensamos sobre ello, sacamos nuestras conclusiones y las comparamos con otros. El arte sigue un camino parecido: dibujamos aquello que capta nuestra curiosidad en un crecimiento gradual por fases (la idea, el boceto, el dibujo, el acabado de los detalles), la última de las cuales es la necesidad de compartir nuestra obra con los demás.

Uno de los talleres con nuestro grupo de niños de la Asociación Bosco Educa giró en torno al diseño de un contenedor para albergar tapones de plástico. Todo empezó en una conversación con el grupo, generando una tormenta de ideas, sacando de ellos ideas o conceptos que pudieran relacionarse con la acción social de Barrios y que pudiera tomar la forma de un contenedor. La única norma para realizar el diseño era salirse de las formas conocidas y apelar a la creatividad. Sullivan, uno de los niños del grupo, condensó la conversación en la idea de una silla de ruedas y ahí comenzó el esquema que antes señalamos: a partir de la elección de un punto de vista de una silla de ruedas convencional, realizó un boceto que se fue transformando en un dibujo acabado y éste en un plano para hacer posible la creación de dos dimensiones en una realidad funcional y de metal gracias a la acción de un herrero.

El 29 de abril este contenedor formará parte de la inauguración de la exposición en la plaza de la Asociación Bosco Educa para cumplir una función: que entre todos lo llenemos de tapones de plástico destinados al intercambio de material ortoprotésico para personas con discapacidad y pocos recursos, una labor que llevará a cabo la Asociación Iraitza de Tapones Solidarios.