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BARRIOS: INCLUSIÓN SOCIAL A TRAVÉS DEL ARTE

BARRIOS: INCLUSIÓN SOCIAL A TRAVÉS DEL ARTE

El pasado mes de noviembre, el Centro Atlántico de Arte Moderno y la Fundación DISA pusieron en marcha y desarrollaron el proyecto Barrios: inclusión social a través del arte en el que el CAAM miró más allá del espacio del museo para realizar una incursión por la ciudad buscando el arte de donde realmente procede, lo cotidiano, dando al arte un valor más allá del puramente estético y trabajando con niños para aprovechar su potencial creativo y su falta de prejuicios.

Elegimos así los barrios de San Cristóbal y el Polvorín, y dentro de ellos la Asociación “Mensajeros de la Paz” y la Asociación Benéfico Social Main junto con la Fundación Canaria Main respectivamente, y en ellos, a niños de entre 6 y 12 años con los que creamos un gran contexto de actuación para reflexionar sobre el entorno, crear una identidad en torno a ese lugar de vivienda, trabajo, escuela, etc. y trabajar cuestiones como la solidaridad y el reciclaje, todo ello con el arte y la creatividad como ejes conductores.

A través de una serie de talleres y acciones en los que implicamos también a centros escolares (CEIP Gutiérrez Rubalcaba, CEIP Las Rehoyas, Colegio San Ignacio de Loyola, CEIP Timplista José Antonio Ramos, CEIP Nestor de La Torre e IES Schamann, hasta completar una participación de más de 700 niños) miramos nuestro barrio de otra manera, no a través de lo que sabemos de él sino mediante la mirada limpia de una primera observación libre de prejuicios. Esta nueva mirada generó una nueva plasmación del barrio y de nosotros mismos en creaciones artísticas, donde las caras de un autorretrato dejaron de ser ovaladas, el cielo y el mar dejaron de ser azules o los edificios empezaron a mostrarse con inéditas gamas de colores.

Esa mirada nos permitió crear contenedores para tapones de plástico con la forma de una silla de ruedas y la forma de un pez que engulle la basura, lo que generó un entorno estético en nuestros barrios y al mismo tiempo ayudó con esos tapones a otros a conseguir material médico para otros. Esa mirada nos permitió también crear una exposición y una tómbola en el mismo CAAM para hacer del arte un motivo de intercambio para conseguir comida para vecinos con recursos económicos más reducidos. Esa mirada consiguió que el arte tuviera una función concreta más allá de la mera contemplación estética: a través de la mirada de lo cotidiano el arte nos sirvió para hacernos ver hasta qué punto podemos mejorar esa cotidianeidad.